domingo, 8 de febrero de 2026

POL POT - UNA SANGRIENTA DISTOPIA

 

Qué difícil es llegar a ser un monstruo pero qué fácil es convertirse en ello.  Esto es lo que le ocurrió a este sanguinario hombrecillo líder de los Jemeres Rojos y su distopica distorsión que aplicó a sangre y fuego en la budistica población camboyana.  Este excremento humano había vivido muchos años en Francia.  Allí se familiarizo con las ideas ponsoñozas del la infaustas teorías del gran inquisidor Robespierre y soñaba con trasladarla a su pacífico país cuando consiguiera tomar el poder.  Por desgracia para el pueblo camboyano esta maldita escoria pudo lograr sus satánicos proyecto.  A veces me pregunto, ¿cómo fue tan pasivo el pueblo camboyano para dejarse llevar al matadero?  Una respuesta podría ser sus creencias budistas y sus certezas que aquella horripilante tragedia formaba parte de su Karma.  Pues no encuentro otra respuesta a mi reflexiones sobre este Holocausto.  Y digo holocausto con total indignación, pues fueron más de dos millones de seres humanos las víctimas de estas masacres cometidas por el Comunismo Judío Bolchevique.  Pues siempre fue lo mismo, tanto en Rusia, Vietnan, China y tantas víctimas de estas despreciable ideología, digo yo.


domingo, 1 de febrero de 2026

A LITTLE OF KARL MARX

 

Para un gran ateista como lo fue Marx, todo lo que no  fuera materialismo era simple basura metafísica.  Les dejo con su vitriolica ideas contra la religión.  

"Es el hombre quien hace la religión y no la religión al hombre.  La religión es la conciencia que de sí mismo tiene el hombre bien cuando aún no se ha encontrado, o bien cuando se ha perdido.  Ahora bien.el hombre es el mundo del hombre, el Estado, la sociedad.  Este Estado y esta sociedad producen la religión, conciencia falseada del mundo.  Ya que es un mundo falseado, la miseria religiosa es a la vez la expresión de la miseria real y la protesta contra esta miseria real.  La religión es el suspiro de la criatura agobiada, el alma de un mundo sin alma, el espíritu de un mundo sin espíritu.  Es el opio del pueblo.  La destrucción de la religión como felicidad ilusoria del pueblo es una exigencia de su felicidad real.  Exigir la renuncia a sus ilusiones sobre su situación.es exigir la renuncia a una situación que tiene necesidad de ilusión.  Por tanto, la crítica de la religión es en germen la crítica del valle de lágrimas del que la religión es la aureola.  La crítica arranca las flores imaginarias que cubren las cadenas  del hombre, no para que lleve cadenas sin adornos y sin ilusión, sino para que la rechace y coja la flor viva.  La crítica desengaña al hombre con objeto de que piense, actue y forme su realidad como un hombre que ha alcanzado el uso de la razón."