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sábado, 10 de marzo de 2012

RELIGION – The Miracle

Cuando el tiempo es soleado acostumbro a ir a pescar.  Es algo que me calma.  El lugar donde suelo ir es agradable y tranquilo.  Aparte de la distracción de la pesca en sí, ahí un factor importante que me retiene un par de horas en esta rutina, es la presencia de tres pajarillos que al verme, se ponen a revolotear sobre mi cabeza.  Hace un par de días que les llevé granos de arroz y maíz y ellos me lo agradecieron con un vibrante y rítmico canto.  De esta manera se ha llegado a establecer una feliz amistad entre yo y esos hermosos pajarillos.  Después de un mes me decidí de forma insólita tener un acercamiento más fluido.  Sencillamente comencé a hablarle.  Todo ha sido muy fácil, llené la palma de mi mano con granos de maíz.  En unos segundos tenia a los tres pajarillos comiendo en mi mano sin ningún temor.  Eso me dio la confianza para hablarle con toda naturalidad, “¿Sois felices pajarillos al verme?”  Fue en ese mágico momento que se produjo el milagro.

Púes pude oír sin ninguna duda sus respuesta, “Sí lo somos, al comprobar que tú no nos hace ningún daños.  También nos sentimos felices al ver que los peces que captura, los devuelves al momento al mar.”   No podía dar crédito a esta milagrosa conversación.  Les pregunte si necesitaban de mis granos de arroz para su subsistencia.  Ellos me respondieron que no, “Púes El Creador nos dotó del alimento de los arboles, y la naturaleza nos da lo que necesitamos.  Aun así aceptamos tus granos de arroz como una prueba de tu bondad.”  Uno de los pajarillos me preguntó el por qué de mi presencia en la tranquila cala.  Yo algo tímido, le dije que esa era mi forma de meditar y encontrarme a solas con Dios.  El pajarillo me preguntó que si su Dios era el mismo, que le provee a él y a otros animales de su sustento.  Yo le dije que por supuesto que sí, y que también velaba por nosotros los seres humanos.  El pajarillo me dijo que no siempre el encuentro con seres humano era tan amigable como conmigo, púes a veces niños crueles le mutilaban en sus perversos juegos.  Yo les dije que no todos los humanos somos crueles; que hubo un gran santo llamado San Francisco de Asís, que les predicaba a pajarillos como ellos.  Los pajarillos, al oírle, estiraban sus cuellos con regocijo, tendían sus alas, y abrían sus picos.  Cuando termine mi platica con los pajarillos, me dirigí a mi casa.  Y en el camino me dije a mi mismo que esta milagrosa aventura con los pájaros me reafirmaba en mi creencia de que la única salida en estos duros tiempos es dejarlo todo en mano del Creador, púes Él nos salvara de nuestro males y desdichas, lo mismo que hace con mis tres pajarillos.

When it is sunny I usually go fishing, which is something that calms me.  The place where I usually go to is nice and quiet.  Apart from the distraction of fishing itself, another important factor that keeps me there for a couple of hours is the presence of three birds who start to flutter over my head whenever they see me.  A couple of days ago I brought them grains of rice and maize and they thanked me with a vibrant and rhythmic chant.  In this way we have come to establish a happy friendship.  After a month I decided to approach the birds in a more fluid manner.  Simply put, I started to talk to them.  Everything was very easy, I filled the palm of my hand with grains of corn.  In a few seconds I saw the three birds eating out of my hand without any fear.  That gave me the confidence to speak with all naturalness, "Are you birds happy to see me?"  It was in that magical moment that the miracle occurred.

I could hear their response at that moment, "Yes we are, to see that you mean no harm to us.  We are also happy to see that you return the fish to the sea every time you catch them."  I could not believe this miraculous conversation.  Asked if they needed my grains of rice for their livelihood, they answered no, “The Creator has endowed us with food of the trees, and nature gives us what we need.  We still accept your grains of rice as a token of your kindness."  One of the birds asked me the reason for my presence in the quiet cove.  I, somewhat shy, told him that this was my way to meditate and be alone with God.  The bird asked me if their God was the same as mine, He who provides for him and other animals.  I told him that He is the same who provides for us humans too.  The bird told me that  their encounters with beings human has not always been so friendly, compared with me, as there are cruel children who sometimes mutilate them in perverse games.  I told them that not all humans are cruel; for example there was a great Saint called St. Francis of Assisi, who preached to birds just like them.  The sparrows, upon hearing his voice, began to stretch their necks in rejoice, tended their wings, and opened their beaks.  When I finish my chat with the sparrows, I went back to my house.  And on the way I said to myself that this miraculous adventure with the birds has reaffirmed my belief that the only way out in these hard times is to leave everything in hands of the Creator, who will save us from our ills and misfortunes, the same as He does with the three birds.

16 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Me alegro Mamuma,Que ese sentimiento brotase en ti.un saludo.

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  2. Buenos dias Agustin, vengo del Blog de Fus, y agradezco tus palabras y reflexion.
    Saludos cordiales.
    Jesus

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    1. Era una bonita idea que modestamente,Queria compartir con todo el mundo.un saludo.

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  3. ¡Eres todo un poeta, amigo Agustín! Pienso que esos pajarillos, posados en tu mano, podían haberte dicho, también, que son felices a tu lado, porque te ven enemigo declarado del socialismo ladrón imperante en España.
    Un cordial saludo y un buen fin de semana.

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    1. Gracias Tio Chinto,A los pajarillos tenemos que mimarles,Pero a algunos cuervos del PSOE ni agua.un saludo.

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  4. Bonito post Agustín. Muy bonito de verdad la imagen de los pajarillos alimentándose de granos de arroz, magnifica.
    Saluditos.

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    1. Zorrete, a veces suelto mi lado mistico y poetico como hoy.un abrazo.

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  5. Igual tienes razòn y hay que dejar que Dios actue, pero en mi caso es que este señor nunca se ha sentado en mi mesa y cuando explico esto me dicen que es un acto de Fè.....que dificil lo ponen todo

    un abrazo

    fus

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    1. Llevas razon Fus,Yo tambien sigo esperandole para tener unas charlas.A lo mejor es que nos tiene algo olvidado.un saludo.

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  6. Bonita y emotiva historia la que hoy nos traes, se ve que te sentó bien ir de pesca.

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    1. La verdad ese dia no pesque ni una triste sardina.un saludo.

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  7. Tengo afiliadas a mi jardín a dos tórtolas y a varios gorriones y mirlos, pero nunca me hablan, solo chillan si ven que me olvido del alpiste.

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    1. Prueba con granos de maiz y a lo mejor se produce el milagro.un saludo.

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  8. Un post precioso,Agstín.
    Los pajarillos representan muchas cosas.
    Saludos.

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    1. Natalia,Yo creo que los pajarillos representa lo bueno que aun queda de nosotros.un saludo.

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