Después
del secuestro y la vil ejecución de los tres adolescentes judíos, llevado a cabo
por los terroristas de Hamas, la respuesta del gobierno judío no es, de momento,
tan contundente como se esperaba. Tras ese alevoso asesinato, no contentó con
esa criminal acción, los terroristas de Hamas han comenzado a lanzar cientos de
cohetes contra la indefensa población judía. Esto está provocando que casi todas
la zonas importantes de Israel estén en máxima alerta, y con miles de judíos en
refugios habilitado por su gobierno. Los misiles o cohetes utilizados ahora por
las milicias de Hamas, son cada vez más
sofisticados, todos son de fabricación iraní,
con un alcance de más de 100 kilómetros.
Ante
este panorama es hora que el gobierno judío se piense en llevar a cabo otra
operación, Plomo Fundido, como la que tuvo lugar en el 2008. La más preocupante
de esta masiva lluvia de misiles contra las ciudades israelitas, es que la
osadía de Hamas llega al punto de lanzar misiles contra las instalaciones
nucleares de Dimona situada en el desierto de Neguev. Con este suicida ataque
no solo podría haber destruido la central nuclear, y matado a miles de pacíficos
ciudadanos judíos, es que hubiera liberado nubes con contenido radiactivo que
se hubieran posado sobre la misma franja de Gaza, lo cual hubiera sido mortal
para los mismos palestinos. Conclusión, la locura de estos descerebrados de
Hamas tiene que ser parada de una vez por todas. Es urgente tanto para el bien
de los judíos y palestinos, aplastar a la hidra que anida en Gaza, y que tiene
por nombre Hamas.







