Al
fin el Borbón decidió da un paso adelante y abdicó. Claro que detrás de esta pantomima,
ésta una vez más el mundo del dinero, personificado en bancos como, BBV,
Santander, y por supuesto los poderes facticos encarnado en el Ejercito, y la
Iglesia Católica. Son ellos los que han aconsejado al Rey, que para que todo
siga igual, algo tiene que cambiar. Éste truco de abdicar en su idolatrado hijo,
no se sostiene en este siglo XXI. Con la calculada Abdicación del Borbon, llega
la hora del ciudadano español, para llenar plazas y calles de España, para
reclamar un Referendum, donde el ciudadano de a pie sea consultado, y se le
pregunte qué clase de gobierno desea. Todo lo que no sea esto, sería
interpretado por los ciudadanos de cualquier tendencia política, cómo una burda
sucesión de padre a hijo. Sería como en Siria, que al padre le sucedió su hijo,
o Arabia Saudís, por supuesto Cuba, dónde a Fidel le ha sucedido su hermanito Raúl.
En
mi caso, con 68 años me gustaría marchar al otro barrio, con la certeza de que
algo diferente tendría que ocurrir en mi patria. Por supuesto los dos grandes y
monolíticos partidos, que representa el más corrupto bipartidismo, deberían
sentirse nervioso sin en estas horas de tanta resonancia, dan por hecho que no
es necesario consultar con los ciudadanos de la Nación. Pues su silencio seria
interpretados por los ciudadanos como un descarado apoyo a la Monarquía. Después
de la hecatombe sufrida por el PP y el PSOE, jugar con los sentimientos
democráticos de los ciudadanos, sería firmar su hundimiento en las próximas
Elecciones Generales del 2015. La historia está llena de sorpresas y paradojas.
Posdata, se puede ser católico, español y republicano, ante este hecho, el
respeto tiene que ser total. Ciudadano, movilízate y que sea tu voto el que
decida. Monarquía o República, ahora o nunca.








