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jueves, 14 de enero de 2016

LA FINITUD AL FINAL DEL CAMINO


Siempre he creído que el don o la gracia divina de pensar y tener conciencia, es más que una bendición de los dioses, un castigo lo más parecido a lo que les impusieron a nuestros padres Adán y Eva, por probar del árbol de la ciencia del bien, es decir la inteligencia de pensar sobre nuestra existencia. ¿Por qué digo esto?  Es muy simple al ser los seres humanos seres que pueden racionalizar y pensar, siempre tendremos presente la finitud de nuestra corta existencia.  ¡Qué suerte tienen nuestros hermanos del reino animal, que no tienen que atormentarse con divagaciones metafísicas, cómo lo hacían Baruch Spinoza o Kierkegaard!  Por supuesto los seres normales que no llegamos a la cima filosófica de los ya mencionados, nos hacemos de cualquier modo las mismas y agustiosas preguntas, sobré nuestro destino después que la puerta de la vida se cierre para siempre.


Luego seria más benéfico para nuestra salud mental, que en el caso de volver a renacer de nuevo pudiéramos renacer como un árbol o una simple mariposa.  El pensamiento nos hace rehén de nuestros miedos por nuestra segura finitud.  Ésa trágica certeza de que tenemos una fecha de caducidad, no nos deja otra salida que una brutal y materialista manera de vivir, lo cual nos aleja de la más mínima muestra de espiritualidad.  Es tan difícil asimilar y comulgar con nuestra finitud que solo la muerte nos libra de tal estado de desesperación.  Claro que no hay motivo para rehuir algo que es inevitable. Eso hace más que comprensible qué una total melancolía se apodere de nosotros cualquier mañana, que intentamos levantarnos para continua encadenado a algo que no tiene ni principio ni fin que es nuestra existencia terrenal.

4 comentarios:

  1. Triste existencia la del amasador de bienes materiales cuando no le valen para comprar a la parca.
    Ya lo decia el poeta Jorge manrique en las coplas por la muerte de su padre. La vida son los rios que van a el mar que es el morir.

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    1. Jorge Manrique supo como definir lo que es la muerte,con sus hermosos y tristes poemas.En esta vida solo te puedes llevar lo puesto que ya es decir,saludos,

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  2. El problema ese lo abordó Miguel de Unamuno en uno de sus mejores ensayos filosóficos, titulado precisamente así DEL SENTIMIENTO TRGÁGICO DE LA VIDA. Y le dio un enfoque con el que estoy completamente de acuerdo: "El hombre de carne y hueso, el que nace, sufre y muere -sobre todo muere-, el que come y bebe y juega y duerme y piensa y quiere, el hombre que se ve y que se oye, el hermano, el verdadero hermano [...] Este hombre concreto, de carne y hueso, es el sujeto y el supremo objeto a la vez de toda filosofía, quiéranlo o no ciertos sedicentes filósofos".

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    1. Hace unos dias volvi a leer ese gran libro de Unamuno.Mi modesto articulo es como un sincero homenaje a este insigne y olvidado filosofo de nuestra vieja Iberia,un abrazo,

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