domingo, 15 de enero de 2017

PICASSO NUNCA PINTÓ DRESDE


Siendo yo un neófito en cualquier estilo de arte pictórico, me atrevería a afirmar que el emblemático Guernica del comunista Pablo Picasso es, y siempre será, un cuadro de un puro y duro ideologismo político.  En ese cuadro se ve los trazos de un converso a la causa del padrecito Stalin.  Muchas veces he visto el dichoso cuadrito, y como cualquier ciudadano con algo de sentido común, me he preguntado el por qué de tanto incienso a un cuadro cubista y abstracto.  Claro, nos vendieron el cuadro como una reflexión de la crueldad nazi en la guerra civil española.  La verdad sobre el bombardeo de la villa de Guernica por la Legión Cóndor en 1937, es que las víctimas civiles no llegaron ni a 300 personas.


Eso sí, en Dresde las victimas en un solo día superaron las 80,000 personas.  Hubiera el comunista Picasso inmortalizado esa genocida matanza en un célebre cuadro, lo dudo y mucho.  Picasso nunca denunció los crímenes de la época estalinista.  Pero se hizo famoso y más tarde multimillonario con la fama del Guernica.  Desde luego el arte pictórico en muchas ocasiones está lleno de demagogia, digo yo.