Hay películas que tratan el tema de la homosexualidad con una cierta ternura y sobre todo con un gran contenido sentimental. Pero la última película de Los Javis carece de estos hermosos contenidos. Pues nos encontramos con una película tendenciosa donde la parcialidad es el alma de esta mediocre película. La excesiva duracion de la película es un lastre que arrastra al espectador al un cierto aburrimiento. Desde luego si desean estos directores de pacotilla reafirmar lo malvado que eran los facistas con los homosexuales. Les diría que en la Rusia de Stalin eran perseguidos y internados en campos de concentración y obligados a trabajos inhumanos. Tambien eran llevados a centros psiquiátricos donde perdían la noción de su individualidad. Por supuesto en la Cuba de Castro el Che Guevara los hacia trabajar en la Zafra en condiciones terribles. Al fin de todo, es conocido que el Comunismo no era muy benevolente con el mundo homosexual, digo yo.







